El campus de la Universidad de Almería ha sido este jueves el escenario de la puesta en marcha oficial del nuevo sistema de bicicletas eléctricas compartidas, una iniciativa que marca un antes y un después en la movilidad de la ciudad. En un acto celebrado a las 12:00 horas en el centro neurálgico del campus (frente al escudo de la UAL), el concejal de Ciudad Activa, Movilidad Urbana y Deporte, Antonio Casimiro, y el vicerrector de Sostenibilidad, Salud y Deportes, Gabriel Aguilera, han presentado los detalles de este servicio que ya cuenta con sus primeras 100 unidades en las calles.
El acto celebrado en la UAL ha tenido lugar tras la presentación de este novedoso servicio en el centro de la capital. La jornada de presentación comenzó a las 10:00 horas en la Plaza del Ayuntamiento, donde la alcaldesa de Almería, María del Mar Vázquez, dio el pistoletazo de salida junto a los responsables de las operadoras. Esta medida se suma a otros proyectos de transformación urbana como la peatonalización del centro y el proyecto Puerto-Ciudad, buscando una Almería más saludable y menos congestionada por el tráfico motorizado.
Fruto de un convenio de colaboración, la UAL ha cedido un espacio estratégico dentro del campus que servirá como taller de mantenimiento y almacén para los operadores. Antonio Casimiro ha destacado que el objetivo es eliminar la dependencia del coche y reducir la huella de carbono. “Queremos que ninguna casa de la ciudad esté a más de 300 metros de un punto donde dejar o recoger estas bicicletas”.
Por su parte, Gabriel Aguilera ha subrayado que este sistema es la solución ideal para el estudiante, ya que permite salvar obstáculos como el viento (levante o poniente) y el esfuerzo físico gracias al motor eléctrico. “La comunidad universitaria está de enhorabuena; ahora podrán desplazarse desde la intermodal o cualquier punto de Almería al campus a precios muy competitivos”.
El despliegue, que llegará progresivamente hasta las 600 bicicletas, corre a cargo de dos empresas especializadas, Bolt y Hoppy, que son las operadoras encargadas de gestionar la flota.



Para poder acceder al servicio de alquiler, los usuarios deben descargarse la app de la empresa encargada de la bicicleta seleccionada. Una vez dentro, se registran y ahí pueden elegir la tarifa que más se ajuste a sus necesidades. El servicio nace con un enfoque accesible, incluyendo bonos mensuales de aproximadamente 30 euros y descuentos especiales para estudiantes y colectivos vulnerables.
Las bicicletas se gestionan a través de aplicaciones móviles, permitiendo su localización y desbloqueo de forma sencilla. La app permite conocer el kilometraje que le queda a la bicicleta seleccionada. El personal de ambas empresas se encarga de recargar las baterías de las mismas. Para que nadie “se quede tirado” con una bicicleta, las que cuentan con el mínimo de batería establecido por la empresa, se oculta en la app y deja de estar a disposición de los usuarios hasta ser recargada.
Toda la información está disponible en las webs de ambas empresas.






