El estrecho vínculo entre la Universidad de Almería y Michelin arrancó allá por el curso académico 1998/1999 y con el paso de los años ha ido extendiendo paulatinamente unos lazos que anuncian más proyectos futuros. Uno de los momentos clave fue la creación de los Premios Michelin a la Excelencia Académica de la Escuela Superior de Ingeniería, que se produjo en 2013. Por lo tanto, siendo un dato que se ha remarcado, alcanzan ya su décimo cuarta edición, trayendo además dos novedades. Por un lado, se ha sumado una categoría premiada, la de Ingeniería Informática, y por otro se ha utilizado el acto de entrega para darle visibilidad a los importantes proyectos de innovación desarrollados en el Centro de Experiencias Michelin Almería – CEMA, en los que participan en primera persona, “como uno más de la empresa”, los alumnos en prácticas.
Así lo ha expresado un egresado de la ESI de la UAL, Juan Pablo García Ortiz, responsable de la oficina de ingeniería en el CEMA, durante una detallada exposición de dichos proyectos, previa a la entrega de premios. En la categoría correspondiente a los grados en Ingeniería Eléctrica, Electrónica Industrial y Automática, Mecánica y Química Industrial, el mejor expediente ha sido el de Luis Poyatos Marzo, del Grado en Ingeniería Electrónica Industrial y Automática. En su intervención se ha referido a “todo el esfuerzo” que se realiza, porque “llegar a este punto no se hace de un día para otro, no es un golpe de suerte, ni se alcanza sin disciplina, sin constancia y sin coraje en el día a día”. Además, ha reflexionado sobre que “no marca ningún final, sino que da fuerzas para ir a por la siguiente etapa”. Ha agradecido a la ESI “haber sabido desarrollar todo nuestro potencial”, añadiendo que “no es llegar a una nota, que al final queda en el olvido, sino aprender rutinas como futuro profesionales que puedan defender todo lo aprendido”.
En la nueva categoría de Grado en Ingeniería Informática ha sido el mejor Víctor Fernández Díaz, en su caso agradeciendo “a los que hacen posibles estos premios porque no solo reconocen tantos años de esfuerzo, sino que también motivan a los que están detrás a dar a lo mejor de sí mismos”. Ha contado una anécdota a modo de resumen de su paso por las aulas: “En la entrega de un examen de una asignatura decisiva mi profesor me dijo unas palabras que sigo recordando; me dijo que tenía la capacidad de hacer grandes cosas y que nadie me dijese lo contrario; ese examen lo suspendí, pero cuando tuve la segunda oportunidad lo saque con nota y me quedó el aprendizaje de tener el valor y la capacidad de volver a intentarlo cada vez que se comete un fallo”.
Además de los ganadores ha habido dos accésits en cada categoría. En la primera referida el segundo mejor expediente ha sido el de Ramón Montes Checa, también, como el ganador, del Grado en Ingeniería Electrónica Industrial y Automática, así como de la misma titulación ha sido el tercero, Francisco José Moreno Manzano. Respecto a la segunda categoría, la de Ingeniería Informática, el segundo mejor expediente lo ha logrado Antonio de Toro Castro y el tercero ha sido el de Miguel Ángel Sánchez Olmedo. Todos han recibido su diploma acreditativo de manos de la mesa presidencial, formada por Pilar Martínez, vicerrectora de Transformación Digital e Infraestructuras de la UAL, Jorge Pato, director del CEMA, y Rosa Ayala, directora de la ESI, junto al antes referido Juan Pablo García y Ana María Sanz, responsable de gestión de personal en el CEMA.



Pilar Martínez ha hecho mención a que ninguna mujer esté entre los mejores expedientes de este año, “muestra de la situación actual y de la necesidad de seguir avanzando para que la tecnología sea más igualitaria y que así sea mejor”. Ante esto, ha animado a las alumnas de la ESI, en la que ella es docente, “a seguir adelante con confianza” porque “empresas como Michelin valoran el talento sin etiquetas”. Ha manifestado que “la UAL está muy orgullosa de tener esta relación con una firma tan potente y que ayuda tanto a nuestros estudiantes de Ingeniería, que aprenden cómo es el mundo real y aprenden competencias, ya trabajando directamente en su Centro”. Ha puesto en valor que “son alumnos con muy buen expediente, pero también gente brillante con capacidad de esfuerzo, que es muy importante”, así como que “también Michelin tiene una realimentación con nuestros estudiantado”.
Sobre ello ha hablado Jorge Pato, al recordar que, de hecho, “un tercio de nuestros ingenieros provienen de aquí, de la Universidad de Almería, y queremos que esa cifra vaya incluso incrementándose”, de modo textual. Así, “esta dinámica de colaboración sirve también para ver cómo funcionan, ver cuáles son sus cualidades, cuál es el talento que llevan, y eso nos sirve para hacer un proceso de selección muy interesante y así incrementar el nivel de talento dentro de Michelin”. En ese sentido, “para nosotros, de una manera egoísta, es un tema súper fundamental esta colaboración con la UAL”, ha reconocido. De hecho, ha enfatizado sobre que “ya son 14 ediciones, que son unas cuantas, y seguimos apostando por esta dinámica, maravillosa, en la que estamos totalmente integrados”. Ha querido ensalzar también al entorno de los estudiantes premiados, sobre todo las familias y las amistades, porque resulta algo fundamental en la consecución de estos logros. Sobre las prácticas, “suponen para el alumnado poner los pies en el suelo real de la empresa y colaborar a solventar problemas de verdad con profesionales”.
La misma idea de agradecimiento a las familias ha expresado Rosa Ayala, que también ha recordado que ya son 14 las ediciones y ha subrayado que “este año provoca todavía más ilusión porque también están los estudiantes de Ingeniería Informática, poniendo así de manifiesto esta especialización dentro de la industria”. Está siendo fundamental para Michelin la aportación de este alumnado en la implementación de la Inteligencia Artificial, por ejemplo. Ha tenido unas palabras cargadas de cercanía hacia los premiados y de agradecimiento hacia Michelin “por su alto nivel de compromiso” y por lanzar “un mensaje muy claro: que el esfuerzo merece la pena y que el talento hay que apoyarlo”. Relevante es que “a lo largo de estos años muchos estudiantes han tenido la oportunidad de acercarse al mundo profesional gracias a las prácticas curriculares, a las becas del Programa Talento D-UAL y a la realización de sus TFG y TFM en Michelin”. Ayala ha manifestado que “la ESI está muy orgullosa de la formación que ofrece”, no solo respecto a conocimientos técnicos, sino “otras habilidades como trabajo en equipo, análisis, resolución de problemas y liderazgo”.






