La Universidad de Almería ha perdido este viernes a uno de sus referentes históricos y rector entre los años 2007 y 2015, Pedro Roque Molina García, quien ha fallecido a los 81 años de edad tras una trayectoria de cinco décadas dedicadas en cuerpo y alma a la universidad en todas sus facetas.
La noticia de la muerte de Pedro Molina ha causado pesar en la comunidad universitaria, en la que ha dejado una profunda huella. No en vano, fue uno de los impulsores históricos de la creación de la Universidad de Almería como institución de enseñanza superior con entidad jurídica propia.
Doctor en Filosofía y catedrático de esta disciplina, Molina García (nacido en Albox en 1945) se incorporó como docente e investigador en el curso 1967/1970, cuando todavía era Colegio Universitario de Almería, y en esa primera etapa, estando el campus almeriense aún vinculado a la Universidad de Granada, desempeñó cargos de gestión como decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UGR, así como vicerrector de campus de la misma institución.


En las décadas siguientes, Pedro Molina vivió en primera línea todo el proceso de reivindicación, primero, y de gestación, después, de la Universidad de Almería, hecho que terminó siendo una realidad en 1993. Ya como UAL, desempeñó distintos cargos de gobierno, entre otros los de vicerrector de Infraestructuras, de Ordenación Académica y Profesorado, de Profesorado y Departamentos y de Profesorado, Calidad e Innovación Docente.
Al margen de su faceta como docente e investigador, siempre se mantuvo involucrado en la gestión y gobierno universitario, una implicación que alcanzó su punto culminante con su elección en 2007 como rector, el tercero que designaba la Universidad de Almería tras Alberto Fernández Gutiérrez y Alfredo Martínez Almécija.
Pedro Molina ocupó el Rectorado durante dos mandatos consecutivos, hasta el año 2015, momento en el que coincidió el fin de su etapa como rector con su jubilación como catedrático de la institución. En este periodo al frente de la Universidad de Almería, Molina afrontó una serie de transformaciones de gran relevancia para lo que es hoy la institución, como la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior o la internacionalización de la Universidad.
Por su contribución decisiva al nacimiento y consolidación de la Universidad de Almería, entre otros muchos méritos académicos, en 2019 le fue concedida la Medalla de Oro de la UAL, que le entregó su sucesor en el Rectorado, Carmelo Rodríguez Torreblanca, durante el solemne acto de apertura de ese curso. También contaba con la distinción de Hijo Predilecto de Albox, su localidad natal, que le fue concedida el año de su jubilación.
El actual rector, José J. Céspedes Lorente, ha querido expresar, en nombre de toda la comunidad universitaria, el pesar compartido por el fallecimiento de quien fue su rector y ha trasladado a la familia y amigos de Pedro Molina su cariño y reconocimiento a la figura del catedrático.
Con la pérdida de Pedro Molina, la Universidad de Almería pierde a uno de sus referentes históricos, cuyo legado siempre formará parte de los sólidos cimientos de la institución.






