Contacta

UAL / Noticias

InicioCienciaTres robots en uno para la costa y otro para los márgenes...

Tres robots en uno para la costa y otro para los márgenes fluviales ganan el Desafío del Club de Robótica

La edición de este año, enmarcada en la temática general del Turismo Azul, propone el diseño de sistemas robotizados para limpieza, alzándose ganadores los IES Sierra de Gádor, de Berja, en la categoría ESO, y Alhadra en Bachillerato

El Desafío del Club de Robótica de la Universidad de Almería ha dado inicio a su segunda década de existencia como una actividad plenamente consolidada. De hecho, en todo momento ha sido fuente de inspiración para el estudiantado de ESO y Bachillerato, motivando las vocaciones tecnológicas desde el compromiso de ofrecer soluciones a problemas de diferentes ámbitos. El elegido para esta edición ha sido el del turismo azul, un modelo que integra actividades en zonas costeras, marinas y de aguas interiores con enfoque en la sostenibilidad, el bienestar de las comunidades locales y la conservación del medio ambiente. Sobre ese contexto general, la propuesta concreta ha sido el diseño de un sistema robotizado para la limpieza de costa, mares, monte, playa o ciudades que ayuden a conseguir la sostenibilidad de la actividad turística de Almería.

De hecho, este año el Desafío se ha sumado a la iniciativa ‘Blue Innovation Challenge’, impulsada por el Ayuntamiento de Almería, cuyo objetivo es precisamente activar el talento juvenil para encontrar soluciones innovadoras en los campos de la economía azul y el turismo sostenible en el Mediterráneo. Así, la organización ha propuesto trabajar específicamente sobre la limpieza de entornos turísticos con fines de conservación del ecosistema marino, sostenibilidad y economía circular y calidad de la experiencia turística, ganando la categoría de ESO un equipo del IES Sierra de Gádor, de Berja, mientras que en Bachillerato el vencedor ha sido uno de IES Alhadra. Además, visto el alto nivel general, se han concedido sendos accésits en ambas categorías, recayendo el de ESO en el Ciudad de Almería y el de Bachillerato en La Salle – Virgen del Mar.

El premio ha consistido en la inscripción para la próxima ‘First Lego League’ y además ha habido un diploma y medalla para todos los finalistas. Organizado como siempre por el Club de Robótica, el Grupo ‘Investigación de Automática, Robótica y Mecatrónica’ y la Escuela Superior de Ingeniería, en esta edición ha habido un total de medio centenar de solicitudes de participación, pasando a la siguiente fase una veintena de ellas, para finalmente llegar a esta jornada decisiva seis equipos. Junto a los cuatro centros que han logrado las menciones han destacado también con su clasificación para la final los IES Sierra Nevada, de Fiñana, y Albaida. También se ha cursado invitación de asistencia a La Salle Chocillas, que el centro ha aprovechado para iniciarse en una cita que consigue tener una alta fidelización año tras año.

José Carlos Moreno, al frente de la organización, ha remarcado que “esa es nuestra idea” en relación a ser inspiración y motivación para el alumnado preuniversitario: “Que encuentren una solución a un problema real y que vean que son capaces de desarrollarla y aportar, siempre vinculados a la provincia de Almería”. Se hace, además, desde una perspectiva que elimina falsos mensajes en torno a la robótica: “Me ha llamado la atención que uno de los equipos haya dicho que el robot está ahí recogiendo basura, pero que luego el humano se tiene que encargar de completar el trabajo”. Es “trabajo compartido”, sin más, “el que ha habido toda la vida entre las máquinas y las personas”, frete a “una tendencia actual a pensar que los robots lo van a hacer todo, que van a sustituir completamente el trabajo del humano, y no es así; lo va a especializar”.

En este desafío concreto, “en vez de tener mucha gente para limpiar las playas, vamos a dejar ese trabajo tedioso para que lo haga el robot y que las personas se formen en mantener esas máquinas, en su funcionamiento, en programarlas, en supervisar el trabajo que hacen…, es otro tipo de trabajo de más calidad, pero que requiere más formación”. Junto a él, escuchando las presentaciones y formulando dudas ha estado Antonio Giménez, director de la OTRI, que ha querido destacar el alto nivel general y la innovación de ciertas propuestas, como el caso del IES Sierra de Gádor. Su portavoz, Rihab Baraka, ha puesto en valor que su proyecto “trataba de intentar proteger y limpiar las costas, obviamente una tarea bastante difícil”, y su solución cosiste en “tres robots con modo de unión entre ellos, uno encima de otro, para terminar formando una unidad”. Sus formas, “una medusa, un cangrejo y una mantarraya que hace de base”. Han disfrutado mucho la experiencia a partir de ahora valorarán afrontar estudios de ingeniería.

También innovador ha sido el proyecto del IES Alhadra, ganador en Bachillerato, puesto que se ha focalizado en uno de los orígenes del problema. Así lo ha relatado Luis Felices como portavoz del equipo: “El profe nos mandó un trabajo de clase, formamos grupo y nos pusimos manos a la obra con una solución no directamente aplicada a la playa, sino en el origen del problema de la basura que llega allí”. Así, “nos centramos más en el río, en los laterales, que es por donde se hacen excursiones o donde el viento arrastra más la basura, y lo que hacemos es prevenir antes de que llegue al océano”. Su robot, “dotado con una pinza en la parte frontal y alimentado con energía solar, con cuatro ruedas todoterreno”, puede actuar “en cualquier tipo de terreno y limpiar los márgenes fluviales como prevención a la suciedad en la playa”. Motivados para estudiar alguna ingeniería, han continuado con el éxito de su centro, ganador el año pasado en la categoría de la ESO.

Desde el curso académico 2015-2016 se han ido sucediendo ediciones, cada una de ellas centrada en un problema de actualidad relacionado con el tejido productivo almeriense y todas planteando una serie de requisitos para las propuestas de solución. Siempre dirigido a estudiantes de ESO, Bachillerato y nivel equivalente, ha venido fomentando el interés por la ciencia, la ingeniería y, como no, la robótica, entre los más jóvenes. Sus objetivos son trabajar en un problema real, al tiempo que se conciencian de la importancia de las disciplinas STEAM, percatarse de la necesidad de trabajar en equipo para encontrar soluciones a problemas complejos y, por último, familiarizarse con la exposición de argumentos ante una comisión de expertos, que formulan preguntas.

La participación en esta propuesta presenta ventajas educativas que se desprenden de los objetivos plantados, como son el fomento de las habilidades STEM, el pensamiento crítico y la resolución de problemas, además del desarrollo de la creatividad y de las habilidades de cooperación. Además, el ámbito de aplicación propuesto para este año desarrolla la conciencia ambiental y el civismo activo con prácticas de sostenibilidad marítima y costera. Y es que el turismo azul, a diferencia del tradicional, busca transformar las experiencias de ‘sol y playa’ para que sean más responsables, equilibrando el desarrollo económico con la protección de los ecosistemas marinos y de los recursos hídricos.

Como clave para los equipos está la de centrar muy bien el problema que va a tratar de resolver, que será una parte muy pequeña del problema global, porque un robot no sirve para todo. Es una máquina que se comportará de forma óptima en la realización de tareas muy concretas, que podrá coordinar sus habilidades con las de los humanos o con las de otros robots, trabajando de forma colaborativa o cooperativa para evitar que el humano corra riesgo alguno o realice tareas tediosas y repetitivas. En ocasiones, por la propia naturaleza de los problemas, se requiere del uso de sistemas que constan de más de un robot. En esa línea, los trabajos de los distintos equipos han hecho una detallada descripción, bien documentada, del problema que se ha abordado.