La quinta edición de ‘Tesis en 3 minutos’ de la Universidad de Almería ha vuelto a ser un rotundo éxito. Como base, el formato habitual de exposiciones atractivas y rápidas de trabajos científicos, un escenario simbólico del centro de la ciudad y participación activa del público asistente. También ha mantenido a su jurado habitual, formado por Enrique de Amo, director de la EIDUAL, Miguel Carrasco, director de Proyectos Europeos de la Fundación Descubre, y Azucena Martín, divulgadora científica. De igual modo, el maestro de ceremonias ha vuelto a ser José Antonio Garrido, director del Secretariado de Divulgación Científica de la UAL, predicando con el ejemplo y conduciendo el evento con el ritmo idóneo para su perfecto desarrollo. Como cada año, ha habido actuación musical llenando el tiempo de deliberación del jurado, a cargo de la violista Nadiia Viktorivna Rudenko.
Como novedad, se ha sumado la participación, durante la introducción y efectuada desde el mismo patio de butacas, de los ganadores de las cuatro primeras ediciones, por orden cronológico Paqui Martínez, José Cebrián, Solaima Belachqer y Manuela González. Ya construido el clima idóneo para tener metidos en situación a los asistentes, han desfilado sobre las tablas del Teatro Apolo las nueve personas finalistas, siete mujeres y dos hombres, abordando diversos campos del conocimiento. De entre ellos ha ganado la Historia vinculada a la educación, temática investigada por Lucía Fernández, campeona. En segunda posición ha quedado Malena Caparroz, que a su vez ha ganado el premio del público, entregado por Raquel Sánchez, directora general de Comunicación de la UAL, siendo la tercera plaza para Florencia Belén Cáceres Ferroni.
Lucía Fernández une su vocación por la educación y su amor por la Historia, parámetros desde los que ha iniciado su camino en la investigación. Se graduó en Educación Primaria en 2023 por la UAL y posteriormente realizó un Máster en Investigación, aunque su interés por el Doctorado comenzó incluso antes, cuando todavía estudiaba cuarto curso de carrera. Con su tesis busca mejorar la enseñanza de la Historia y del patrimonio en Educación Primaria, inspirada también por las historias familiares, los recuerdos y las experiencias compartidas entre generaciones. Lucía entiende la educación como una herramienta transformadora y afronta esta etapa con la ilusión de convertirse en una referente cercana y motivadora para su alumnado universitario. ‘Historias que cuentan Historia’ es el título de su exposición, con la que ha logrado la victoria.
Desde el Área de Didáctica de las Ciencias Sociales, su trabajo “engloba muchas cosas, engloba historia local, engloba patrimonio, engloba museos y una nueva perspectiva para acercar todos los elementos patrimoniales que hay en Almería a los docentes”. Tiene la intención de “que se trabaje la historia de una manera diferente, que no siga los mismos patrones que hasta ahora, con los libros de texto, porque la Historia engloba muchas más personas que las que normalmente se nos explican”. A su juicio, “trabajar desde este enfoque ayuda a que la Historia sea más cercana, más fácil de aprender y que también se vea una utilidad para que se preserve todo el patrimonio que tenemos, no solamente en Almería, sino a nivel nacional y en todo el mundo”, textualmente explicado.

Sobre la experiencia de ‘Tesis en 3 minutos’, “la investigación conlleva mucho esfuerzo, pero al final es algo que me gusta mucho, y sintetizarlo en ese poco tiempo me costó bastante, sobre todo también adaptarlo a un vocabulario más coloquial, más del día a día para que llegue al público, porque al final toda la investigación que se hace debe de llegar a la gente; si no, no hacemos nada”. Con todo divertido, “a partir de ahora yo creo que la divulgación me gusta un poco más”, aunque es una vocación consolidada en ella: “Siempre me ha llamado mucho la atención porque creo que comprendemos mejor lo que se hace desde las universidades y resulta muy importante que lo hagamos llegar a la sociedad y que trascienda”. Ha reconocido que “no pensaba que fuese a ganar, no me lo esperaba en absoluto porque todos tenían muy buenos trabajos y todas la investigaciones eran igual de válidas para ganar, y me lo tomo como un punto de arranque para demostrar que realmente lo que estoy investigando es importante y que a la gente le gusta”.
Sale del concurso “motivada profesional y personalmente”, sobre todo tras escuchar a Enrique de Amo, en nombre del jurado, con la valoración de su intervención: “Destacar un trabajo sobre los demás cuesta mucho, pero lo que sí podemos decir es que en este de Lucía se encuentra lo que de alguna manera se puede pedir en un concurso como este, que es ser capaz de transmitir sensibilidad por el tema que se está comunicando”. Ha añadido que “parte de una realidad, la realidad de Almería, parte de algo muy interesante, como es que la historia no estamos acostumbrada a verla desde los que pierden, sino que estamos acostumbrados a leerla desde los que ganan porque son los que la escriben, y, sin embargo, verla con estos otros ojo aporta fundamentalmente humanidad”. Ha hecho la puntualización de que “esto no quiere decir que los demás no lo tuvieran, sino que ha sido la que más destacado en ese contexto”.
Una vez más organizado por el Secretariado de Divulgación Científica y la Escuela Internacional de Doctorado, De Amo, siendo el director de esta última, ha valorado que tiene “un compromiso claro con el apoyo a nuestros estudiantes”. Ha subrayado el mérito de que “en tres minutos puedas comunicar qué es lo que estás haciendo”, ya que supone “un esfuerzo de interiorización de lo que es el compromiso con la investigación”. De hecho, “cuando alguien va a defender su tesis doctoral, esa persona en ese momento es la que más sabe sobre ese aspecto concreto en la faz de la tierra, porque las tesis doctorales se hacen en el contexto de la universidad, y la universidad es universal”. Por ello, “cuando con palabras sencillas y con ideas muy concretas eres capaz de transmitir lo que hay detrás de tu investigación quiere decir que está madurando”.


José Antonio Garrido, como director del Secretariado de Divulgación Científica, ha expresado su “satisfacción plena” por diversos motivos: “El concurso ya está muy asentado en el subconsciente colectivo de los doctorandos de la UAL, el número de participantes no decae año tras año y el grado de innovación sigue aumentando”. Ha querido precisar que “los ganadores por supuesto que son justísimos ganadores, aunque es cierto que siempre queda esa pequeña cosa de que quien ha quedado cuarto o quinto, sexto también, hubiera merecido un premio, pero es que el nivel ha sido muy alto, realmente como cada año y de eso estamos muy orgullosos”. Por supuesto que “’Tesis en 3 minutos’ ha venido para quedarse y su valor ya no es solo el de subirse a un escenario, que al final curte mucho a los doctorandos, sino que previamente han recibido una formación, han pasado una fase previa en la UAL y esos tres meses de trabajo les aportan un valor importante que van a utilizar de forma muy adecuada a lo largo del desarrollo de su tesis”.
Sobre la relevancia creciente la divulgación científica ha sido rotundo poniendo un ejemplo claro: “Recientemente acaba de fallarse la convocatoria Juan de la Cierva, una convocatoria de excelencia investigadora, y ha sorprendido a algunos que la divulgación científica al final ha tenido un peso muy importante, pero es que por ahí van las dinámicas actuales de las agencias evaluadoras que conceden proyectos”. Sin más, “la divulgación cada vez va a tener un peso mayor en la carrera investigadora, en las solicitudes de proyectos, y en esa línea es en la que nosotros trabajamos y desarrollamos premios como este”. Por lo tanto, tanto Lucía Fernández, como Malena Caparroz, como Florencia Belén Cáceres, junto al resto de concursantes, María Daniela Jurado, Lucía Mellinas, Álex Morcillo, María Salinas, Laura Amaya y Francisco Colmenero, han iniciado un camino muy importante para sus carreras.






