La dieta mediterránea es una cuestión capital para la Universidad de Almería, al considerarla como un valor de especial incidencia en la salud de la población en términos muy positivos. Tan es así que su apuesta ha sido firme y sostenida, de la mano de Alejandro Bonetti, en cuya memoria se ha realizado la tercera edición de un curso de verano dedicado a esta temática. Su principal colaboradora en el seno de la institución ha venido siendo Lorena Gutiérrez, directora de UAL Saludable, quien se ha encargado de dirigir esta propuesta estival sobre el diseño que ambos habían planteado antes del fallecimiento repentino de Bonetti, al que se ha referido con cariño y admiración.
El balance final, una vez llegado a término este miércoles, no puede ser mejor, puesto que se han alcanzado todos los objetivos que se tenían previstos. Su título ha sido clarificador respecto a lo que se pretendía, el fomento del cuidado de la salud desde la propia alimentación. Se ha hecho introduciendo un concepto importante en torno al cual la sociedad debe familiarizarse. Así, el curso se ha llamado ‘Avances en dieta mediterránea y vida saludable. Medicina culinaria’. La jornada final se ha reservado para la visita a Clisol Turismo Agrícola, habiendo dejado atrás una combinación equilibrada entre ciencia y cocina práctica en unas instalaciones perfectas para ello como las ubicadas en el Edificio de Usos Múltiples del campus de la UAL.
Lorena Gutiérrez no ha ocultado que “esta edición del curso de verano ha sido especial y emotiva” por motivos obvios: “Ha sido la primera que no hemos estado con Alejandro Bonetti, que fue el organizador junto conmigo de esta propuesta formativa”. Por ello, ha explicado que “se dedica a su memoria”, intentando “que el programa esté a la altura y visibilizar más, incluso si cabe, esa dieta mediterránea que tanto abanderaba Alejandro”. De entrada, un éxito: “Ha tenido una gran acogida por parte de los participantes, todas las ponencias han sido de gran interés, en especial las de los chefs, como Antonio Gázquez, Tony García o Antonio Carmona, y también la visita al invernadero de Clisol Turismo Agrícola, que ha sido muy llamativa, junto con las catas de aceite”. Con ello, se ha insistido sobre el papel de la dieta mediterránea en la salud”.

Ha abundado al respecto al referirse que “en especial” se ha hablado de sus beneficios “en la microbiota”, añadiendo a su vez que “se ha analizado desde la infancia hasta la edad adulta y se ha demostrado la importancia que tiene la alimentación en la salud”. Su reflexión al respecto ha sido clara: “Una buena alimentación es el mejor medicamento que podemos tener”. En homenaje también a Bonetti, ha utilizado una de sus más repetidas aseveraciones, “Almería es la puerta de la dieta mediterránea”, que conlleva a su vez una responsabilidad de esta tierra: “Debemos abanderar todos los almerienses esa dieta mediterránea y convertirla en todo un referente para el mundo”. A la cabeza de esa misión, la UAL, como bien puede sostener la propia Lorena Gutiérrez por su labor como secretaria del Seminario Permanente que la institución académica tiene en torno a la dieta mediterránea.
Sobre ello ha recordado que “hace ya casi una década que estábamos trabajando junto con Alejandro Bonetti” y ha detallado que este seminario “está constituido por nutricionistas, médicos, biólogos…, o sea, un grupo multidisciplinar desde el que nos dedicamos a estudiar la alimentación de la dieta mediterránea desde diferentes perspectivas, demostrando la evidencia de los beneficios que tiene para la salud”. Son muchas actividades de difusión y divulgación las que se realizan durante todo el año, para las que el curso de verano es un complemento perfecto, situando muy arriba a la Universidad de Almería: “Sí que en cierto modo queremos ser un referente para el resto de universidades y para la población en general”. En la edición de este año se ha prestado especial atención al concepto de medicina culinaria, que “es bastante novedoso”.
Gutiérrez ha detallado lo que se ha abordado sobre ciertos alimentos, “sabemos que el aceite de oliva tiene polifenoles, pero cuando tú combinas ese aceite de oliva con el licopeno, realmente tiene efectos sinérgicos”. Otro ejemplo, “uno de los más llamativos”, es el del “consumo de pimiento en crudo, que tiene vitamina C, pero al cocinarlo se enriquece en ácido fólico”. Así, al final “la medicina culinaria se basa en la combinación de los alimentos, el efecto sinérgico que pueden tener para potenciarse en base a las necesidades que tenga una persona”. Siguiendo con la línea divulgativa, ha expuesto otra muestra más: “Para la gente con anemia, el combinar ciertos productos va a favorecer que mejore sus niveles de hemoglobina o de hierro”. Se ha contado con el prestigioso Miguel Ruiz-Canela, subdirector del Instituto de Nutrición y Salud de la Universidad de Navarra, compartiendo consejos muy útiles sobre justo “esa combinación y esa fusión de alimentos en función de las patologías que se tienen”.






