Con la ponencia ‘De los rituales ancestrales a la ciencia moderna: historia de la música como herramienta terapéutica’, de Antonio Huete, jefe de Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario Torrecárdenas, ha arrancado en Roquetas de Mar el curso de verano de la Universidad de Almería ‘Música, cerebro y bienestar: evidencia científica y perspectiva terapéutica’. En su programa, músicos y científicos se darán la mano para explicar los múltiples beneficios de la música en la vida de las personas.
“Lo que hemos transmitido a nuestro alumnado es el potencial que tiene nuestro cerebro y la música de cambiar enfermedades, patrones de educación en los niños, entre otras cosas. La música es en definitiva una herramienta de primera magnitud para transformar la vida de las personas y tiene un poder terapéutico para los enfermos”, ha explicado Huete, quien también dirige este curso.
La música nos afecta tanto cantando como escuchándola, pero, apunta Huete, lo importantes es “hacerlo en sociedad, en orquesta, en grupo, porque la música tiene también el poder de vincular a personas, de ayudarnos, cuidarnos y hacer lazos que hacen que la sociedad sea mejor”.

En su ponencia, se ha remontado “al origen de la música, hace unos 200.000 años, a cómo surge la comunicación de las personas, cómo nos comunicamos con los sonidos y cómo el ser humano va poco a poco transformando esos sonidos (al principio ininteligibles) en un lenguaje musical que hace que expresemos emociones tan bellas como la alegría, la tristeza, la solidaridad, el poder ponerse en lugar del otro”.
Con respecto a la enfermedad, el ponente ha destacado que ayuda en todo. “Tenemos que tener en cuenta que la música es un fármaco de primer nivel. Ayuda porque por medio de la regulación de neurotransmisores es capaz de relajar a la persona que sufre condiciones de mucho estrés y vulnerabilidad. Es capaz de fomentar sinapsis entre los distintos circuitos neuronales, de modo que la maquinaria que hace que el cerebro realice diversas actividades funcione mejor y sobre todo tiene un papel en cuanto a la capacidad que tienen las personas de poder superar un problema. La música hace que esa capacidad se multiplique y la persona se vea mucho más valiente y capaz para superar problemas”.
Siendo una de las alumnas del curso ejemplo de ello, quien ha querido compartir con todos los participantes su experiencia. “Tenemos una alumna con un problema serio de movilidad, con una paraplejia, y nos ha comentado cómo la música en su vida, la ha hecho salir de su yo hacia los demás, romper barreras y, en definitiva, hacer una vida más plena e integrada”.
La voz como instrumento terapéutico, los beneficios de la música en vivo para la salud mental o los beneficios del canto en la infancia, son algunos de los temas que se abordan en este curso de verano, que concluirá el próximo miércoles y que contempla y una visita al Teatro Auditorio de Roquetas de Mar.






