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La UAL acoge unas jornadas clave para analizar el impacto social y jurídico del nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo

Organizadas por el Centro de Documentación Europea, el CEMyRI y el Área de Derecho Internacional Público, las jornadas reúnen a expertos universitarios y entidades sociales para debatir sobre los retos de los flujos migratorios y la protección de los derechos humanos

El derecho de asilo y la gestión de los flujos migratorios continúan situados en el centro del debate político, jurídico y social en la Unión Europea. En un momento decisivo marcado por la aprobación del nuevo Pacto Europeo sobre Migración y Asilo, la Universidad de Almería ha celebrado unas jornadas especializadas con el objetivo de examinar tanto el impacto que estas reformas normativas tendrán en la protección de los derechos humanos como sus consecuencias directas en la realidad comunitaria y social.

El encuentro, que se extenderá a mañana viernes, ha sido organizado conjuntamente por el Centro de Documentación Europea de la Universidad de Almería, el Vicerrectorado de Política Científica de la UAL, el Centro de Estudio de las Migraciones y las Relaciones Interculturales (CEMyRI) y el Área de Derecho Internacional Público de la Facultad de Derecho, contando con la colaboración del Vicerrectorado de Estudiantes y el proyecto de investigación EUPROTEGE.

Las jornadas han sido inauguradas por el director del Centro de Documentación Europea de la UAL, José Ignacio López-Gay, la profesora titular del área de Derecho Internacional Público de la UAL Eva Díez, y por Ángeles Arjona, directora del CEMyRI.

López-Gay ha explicado que estas jornadas responden a la labor que tiene el CDE de dar voz a todas las políticas que se hacen desde las instituciones europeas. Y creemos que el tema de las migraciones es un tema importante y candente, sobre todo en Almería, que es la cuarta ciudad con más población migrante de España. Hemos traído a personas relacionadas con el mundo jurídico y antropológico social para debatir el Pacto Europeo de Migración y Asilo. El objetivo es que los más de 150 participantes tengan más conocimiento de todas las políticas que salen de las instituciones europeas”.

En el ámbito estricto del análisis jurídico, Juan Santos Vara, catedrático de Derecho Internacional Público de la Universidad de Salamanca, ha centrado su exposición en los acontecimientos acaecidos en la frontera de Ceuta, argumentando que el diagnóstico principal apunta a que “lo más probable es que sea una situación de instrumentalización de la inmigración” en la que “Marruecos ha tratado de utilizar a miles de seres humanos para conseguir objetivos políticos”. En esta línea, ha lamentado la falta de una respuesta unificada al afirmar que “la Unión Europea no ha apoyado plenamente a España, a diferencia de lo que ha sucedido en otros casos similares”, y ha recordado que “hay mecanismos de solidaridad, hay mecanismos de ayuda que se podrían haber puesto en marcha para ayudar a España a hacer frente a este tipo de problemas”, puesto que “ningún estado de forma aislada puede hacer frente a este tipo de situaciones”. En este sentido, ha explicado que esos mecanismos no se pusieron en marcha porque, en primer lugar, “habría que reconocer que Marruecos está instrumentalizando a los inmigrantes. Una vez que reconozcamos que es una situación de instrumentalización, el derecho de la Unión Europea prevé una serie de mecanismos entre los que se incluye la reubicación de los inmigrantes, es decir, se podría haber trasladado a parte de estos inmigrantes a otros países europeos. En segundo lugar, el tema está muy politizado a nivel interno. El derecho español nos dice que los menores no acompañados hay que repartirlos por el resto de las regiones, ya que es muy difícil volverlos”. Y ha criticado que, ante los menores no acompañados, “el presidente de Ceuta ha preferido que estén en condiciones indignas e inhumanas en las calles, en lugar de solicitar el apoyo de otras comunidades autónomas”, calificándolo como una cuestión de politización interna.

Por su parte, Joana Abrisketa, catedrática de Derecho Internacional Público en la Universidad de Deusto, ha detallado la arquitectura normativa que conforma el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo, cuyo propósito formal es “armonizar todos los sistemas de los estados miembros para que los procedimientos de asilo sean iguales en todos los estados, para que haya un principio de solidaridad y los estados se puedan ayudar los unos a los otros cuando hau llegadas masivas de refugiados a los estados miembros, sobre todo a los estados del sur o que tienen fronteras exteriores”. Sin embargo, la ponente ha advertido de que “debajo de la armonización subyace una intención de controlar al migrante, de mantenerlo, retenerlo en las fronteras, de establecer centros de internamiento, centros de detención, de establecer un sistema que se llama triaje, a través del cual se evalúa la vulnerabilidad o el riesgo que supondría aceptar a un migrante en los estados miembros”.

La jornada ha combinado estas reflexiones teóricas con la participación de entidades del tercer sector, tendiendo un puente entre la investigación universitaria y la intervención sobre el terreno.

Mañana viernes continuará este foro de debate y reflexión con la participación de expertos como Carmen Gregorio, catedrática de Antropología Social de la Universidad de Granada, quien destacará la trascendencia de abordar la situación migratoria actual y la contención en Ceuta incorporando una mirada de género feminista. En su intervención, hablará sobre la instrumentalización de la noción de cultura y la representación de las mujeres migrantes para sumarse a discursos de rechazo, señalando la importancia de las relaciones interculturales y el conocimiento de otras culturas para luchar contra los discursos de rechazo a lo diferentes. “Nos toca salir de las aulas y que la gente escuche otros discursos y en la medida de lo posible romper o hacer pensar o situar bien dónde está ese miedo, porque esto sobre todo a lo que nos lleva es a una fragmentación terrible, a un modelo de sociedad y de país sostenido en el odio a lo diferente”.  Asimismo, reivindicará la urgencia de revalorizar el diálogo intercultural y subrayará el peso de la población migrante en la sostenibilidad económica y en el sector de los cuidados, especialmente llevado a cabo por mujeres migrantes, recordando que “no se puede hablar de cuidados y de apoyo a la dependencia sin pensar en quiénes son las personas que están asumiendo ese trabajo que sigue siendo un trabajo muy desvalorizado, por la asociación a la feminización”.