La estimulación transcraneal de corriente directa mejora la toma de decisiones arriesgadas

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Investigadores de la Universidad de Almería han comprobado que esta técnica no invasiva de neuromodulación tiene un efecto beneficioso en la toma de decisiones arriesgadas, fomentando decisiones más ventajosas a largo plazo, lo que puede suponer un cambio crucial en personas con conductas impulsivo-compulsivas.

El grupo de investigación Psicofarmacología, neurotoxicología y neuropsicología de la Universidad de Almería ha publicado el artículo ‘Transcranial direct current stimulation improves risky decision making in women but not in men: A sham-controlled study’ en Behavioural Brain Research. En él utilizan una técnica no invasiva de neuromodulación que está siendo muy estudiada en Neurociencia, la estimulación transcraneal de corriente directa (tDCS, por sus siglas en inglés), para ver su repercusión en diversas patologías.

Esta técnica consiste en estimular mediante corriente eléctrica de muy baja intensidad, constante y directa, la corteza cerebral. Zona del cerebro en la que se encuentra regiones que dirigen, entre otras, las funciones motoras, sensoriales, el lenguaje, le memoria y las funciones ejecutivas como la toma de decisiones y el control inhibitorio.

Este grupo de investigación del UAL lleva décadas estudiando la conducta impulsiva y compulsiva, fenómenos que nos llevan a tomar decisiones y acciones arriesgadas, o a no poder parar de realizar una conducta perjudicial para nosotros. Por ello, en el presente estudio se quiso comprobar el efecto que tenía la tDCS sobre la toma de decisiones arriesgadas.

Los resultados han sido muy reveladores en cuanto al efecto beneficioso que puede tener la tDCS sobre la toma de decisiones arriesgadas, fomentando unas decisiones más ventajosas a largo plazo, que pueden suponer un cambio crucial en el comportamiento de personas con conductas impulsivo-compulsivas, como aquellas con adicciones a sustancias o al juego, con lesiones cerebrales, con trastorno por déficit de atención e hiperactividad o trastorno obsesivo-compulsivo. Además, anteriores estudios de este y otros grupos de investigación han encontrado que la administración de sesiones continuadas de tDCS producen efectos que se mantienen y consolidan a largo plazo, lo que fomenta aún más el interés por seguir estudiando esta técnica de intervención psicológica y sus potenciales beneficios.

El estudio consistió en la realización de una sesión de 20 minutos de estimulación con tDCS a 1.5 miliamperios sobre una población sana de hombres y mujeres. La región de la corteza seleccionada para el estudio fue la corteza orbitofrontal derecha, área muy relacionada con la toma de decisiones. Se midió la toma de decisiones arriesgada antes y después de esta estimulación, mediante la tarea Iowa Gambling task. En esta tarea se presentan varios mazos de cartas de naipes que puedes destapar para ir consiguiendo el máximo número posible de puntos.

Los resultados mostraron datos positivos, ya que la sesión de estimulación hizo que las mujeres mejorasen su toma de decisiones arriesgadas, mostrando una puntuación mayor después de la estimulación. Sin embargo, este efecto fue dependiente del sexo, ya que no se produjo en hombres, donde no se encontró ningún efecto de la tDCS. Gracias a una colaboración de este grupo de investigación con la Universidad de Nueva York se realizó conjuntamente una simulación de la distribución de la corriente, que resultó ser insuficiente para los hombres, que, por sus características anatómicas (como es una mayor densidad ósea), necesitan una intensidad de corriente mayor que las mujeres. Este resultado es esclarecedor para seguir conociendo los efectos de la tDCS y crear protocolos de estimulación cada vez más específicos y eficaces.