Se trata de solo una selección de lo que atesora la Universidad de Almería en cuando a fondos pictóricos. Contiene 17 obras desde finales del siglo XIX, de los años 30 del pasado siglo y la mayoría son de las cuatro últimas décadas. Sobre los autores, muchos vivos, aún activos, muchos también almerienses, cuenta con pintores como Antonio Ortiz Oliver, Antonio Gámez, José Francisco Martín Pastor, Rafael Vergel, Pedro Gilabert, Pepe Padilla o Jesús de Haro, y también con pintoras como Luz López y África Díez. Ese es el rico trasfondo que tiene una exposición del máximo interés titulada ‘Arte, saber y memoria en la Universidad de Almería: un patrimonio en construcción’. Se encuentra en la Sala de Exposiciones del Paraninfo, campus de la UAL, y se puede visitar tanto martes como jueves de 11.00 a 13.00 horas. Permanecerá abierta hasta el próximo 30 de junio.
Este miércoles 6 de mayo ha sido inaugurada por parte del rector, José J. Céspedes, acompañado por la vicerrectora de Cultura y Sociedad, María del Mar Ruiz, y por el delegado del rector para Estrategia, Comunicación y Coordinación, Miguel Pérez. Han sido recibidos y guiados por la muestra por sus dos comisarios, Alfredo Ureña, profesor de Historia del Arte y director del Aula de Patrimonio de Cultura UAL, y María Alejo, vicedecana de Calidad, Movilidad y Prácticas de la Facultad de Humanidades. También han asistido dos de los autores de los cuadros, Antonio Ortiz Oliver y José Francisco Martín Pastor, quienes han aprovechado para explicar de primera mano sus obras. Esta propuesta del Vicerrectorado de Cultura y Sociedad supone una retrospectiva sobre los más de treinta años de vida de la Universidad de Almería en cuanto a la configuración de su variado y valioso patrimonio cultural pictórico.
Cabe recordar la doble dimensión histórico-artística y científico-técnica de las riquezas patrimoniales de la institución, tal y como ha recordado el rector. Así, Céspedes ha puesto de manifiesto que se busca “poner en valor todo ese rico patrimonio, que además de artístico y cultural incorpora el plano natural, con variedad de jardines y con el Pabellón de Historia Natural”. Sobre la muestra inaugurada, “es representativa de los fondos pictóricos de la UAL, en concreto 17 cuadros expuestos, que son de diferentes estilos, por supuesto de múltiples artistas, y con los que queremos iniciar una apertura también del patrimonio del campus a la sociedad, que perciba esa riqueza artística que la Universidad de Almería ha sido capaz de reunir a lo largo de sus algo más de tres décadas de historia”. El rector ha animado a visitar la exposición, pero también la web https://www.ual.es/vida-universitaria/patrimonio-cultural, en la que se tiene “una visión global del patrimonio de la UAL”.
Alfredo Ureña ha llamado la atención sobre el hecho de que la muestra “responde a un título muy concreto y específico, un patrimonio en construcción, porque es importante tener en cuenta que, por regla general, las exposiciones siempre son un recurso de dar a conocer un proceso final, pero en este caso estamos en un proceso intermedio, visibilizando que la colección pictórica de la universidad está en construcción”. Ha detallado que es así porque “la UAL poco a poco va ampliando sus fondos” y también porque “las obras de arte, por sí mismas, no son patrimonio: el arte, para que pase a ser patrimonio, hay que transmitirlo a la sociedad”. Así, “la sociedad tiene que ser partícipe de su valor y para eso hay que inventariar y catalogar la obra, hay que conservarla, hay que restaurarla si es necesario, hay que investigarla y hay que difundirla a través de iniciativas como esta”.


Ha puesto el ejemplo de una obra restaurada, ‘La granja’, “una pintura de Antonio Bedmar Iribarne, de finales del siglo XIX, y uno de los pintores más significativos del ámbito almeriense”. Hace unos meses “estaba en un estado de conservación que necesitaba una intervención urgente y aprovechamos también la exposición para dar a conocer ese proceso de restauración que hoy se presenta al público, además, se ha restaurado a través de un procedimiento también pionero como el micromecenazgo”. Ha citado “otros ejemplos de piezas que acabamos prácticamente de descubrir, a las que estamos patrimonializando, que necesitan a lo mejor alguna restauración y las estamos investigando para ponerlas en su contexto”. Por lo tanto, “por primera vez la comunidad universitaria y la sociedad van a conocer obras que algunas las hemos rescatado hace unas semanas de almacenes o espacios muy desconocidos”.
Estas piezas “se complementan también con otras que habitualmente están expuestas, están a la vista de la comunidad universitaria en distintos espacios del campus y ahora se traen aquí para verlas desde otra perspectiva y ayudar a ponerlas en valor”. Para una mejor compresión del contenido, la exposición se ha dividido “en una serie de secciones” en la sala: “Una especie de vestíbulo, de recepción del visitante, con dos pinturas que son una alegoría del contenido de la exposición, que es la pintura y el arte en general; a continuación, seis obras paisajísticas de nuestro entorno natural inmediato; la siguiente es de carácter costumbrista; y finalmente tenemos un espacio para el retrato y para dos piezas de abstracción, que sería el punto final”. No obstante, “la exposición la cierra un retrato del primer rector de la UAL por el valor artístico de la obra y porque con él se inicia la historia de esta universidad y a su vez la historia de este legado y de esta coalición histórico-artística”.


María Alejo ha reconocido que la recopilación de obras “ha sido una labor muy bonita, ciertamente”. Ha explicado que “nosotros trabajamos en la universidad y básicamente también vivimos en la universidad, pasamos aquí muchas horas, y no nos damos cuenta de lo que tenemos a nuestro alrededor”. Ha destacado que “el campus también está plagado de arte y patrimonio, y muchas veces pasamos de largo sin percibir lo rica que es la UAL”. Es por ello que “esta recuperación ha sido muy bonita, porque por un lado nos ha hecho ver alguna obra que no éramos conscientes de que la teníamos, incluso en el propio vestíbulo del edificio de Educación, verlas con otro ojo diferente, y el hecho traerlas a otro contexto sirve para dignificar ese patrimonio, y por otro lado se recuperan obras que estaban en el almacén de la Biblioteca, en una labor de búsqueda y recuperación que nos ha sorprendido”. Ha reconocido que “no éramos conscientes de esa variedad tanto de artistas como de estilos artísticos con de los que cuenta la UAL”.
A su juicio, y en primera persona como miembro de la comunidad universitaria, “tenemos que estar muy orgullosos también de lo que tenemos, que es un patrimonio de construcción, obviamente”. Hay mucho más de lo expuesto, “hay pinturas que han quedado en la recámara y que también estamos trabajando en ellas para sacar un catálogo de la exposición y de esas obras que también por su envergadura o porque están expuestas, como por ejemplo en la propia Biblioteca, ha sido imposible traerlas al público”. Justo eso le ha servido para “invitar a que seamos conscientes, a vivir lo cotidiano, de pasar por los espacios del campus y disfrutar del patrimonio”. Ha agradecido la cesión de algunos cuadros y ha informado de la organización de visitas guiadas “para ver todas las pinturas y contar aquello que hemos podido descubrir en el proceso de investigación y de catalogación, imprescindible en la historia del arte y que dota de significado”.






