Seiscientos kilos de peso y 3.750 millones de años de antigüedad. Así se presenta la pieza central de las 50 que han llegado al Pabellón de Historia Natural de la Universidad de Almería desde el espacio exterior. De por medio es cierto que han intervenido las manos y el conocimiento de José Vicente Casado, el único ‘cazameteoritos’ profesional de nuestro país. Su trayectoria es extraordinaria, a la altura de la pasión con la que explica lo que comparte en esta exposición, habiendo hallado a lo largo de su vida hasta 600 meteoritos. Esa cifra supone el 1% del total mundial. ‘Impacto!!’ es parte de su legado, una muestra que ya está a disposición de la sociedad y que permanecerá abierta hasta el próximo 31 de julio. En la presentación ha quedado muy claro que es una gran oportunidad que tanto especialistas como familias no deben dejar pasar.
La ha visitado el rector de la Universidad de Almería, José J. Céspedes, recibido por Juan Gisbert, director del CECOUAL, y por el propio José Vicente Casado. Ha estado acompañado en el recorrido por María del Mar Ruiz, vicerrectora de Cultura y Sociedad, y José Antonio Sánchez Pérez, vicerrector de Política Científica. Ambos vicerrectorados han hecho posible que llegue a Almería, en concreto al campus de la UAL, esta exposición de enorme valor para comprender el origen del planeta Tierra y la grandeza del universo. Se ha estructurado según la clasificación y cuerpos progenitores del medio centenar de ejemplares auténticos entre meteoritos, tectitas, impactitas y falsos meteoritos, que dan una visión global sobre el fenómeno. Así, contiene siete zonas: Indiferenciados y origen del Sistema Solar, Primeros cuerpos acrecionados, Diferenciados (Marte, Luna, Vesta), Orientados y fenómenos de entrada atmosférica, Cráteres e impactitas, Tectitas y, por último, Meteoritos e historia de la Humanidad.
José J. Céspedes ha manifestado que es “una exposición interesantísima tanto desde el punto de vista científico como desde el punto de vista de divulgación científica”. Ha destacado que “responde a los objetivos de este PHN, cuya misión es la interacción con toda la sociedad, en particular con las personas más jóvenes, aproximarlas a las colecciones de las que ya dispone el pabellón y, en este caso, a una temática apasionante como la de los meteoritos”. El rector ha ensalzado a José Vicente Casado, “quien posee una colección enorme, es naturalista, astrónomo y ‘cazador’ de este tipo de elementos”. Ha desvelado que ya “había tocado alguno hace ya algún tiempo”, algo que podrán hacer los visitantes a la exposición, así como “sopesar algunos de estos meteoritos”, advirtiendo de que “la verdad es que impresiona y te genera una cierta emoción el hecho de pensar de dónde vienen estos elementos del cosmos”. Ha agradecido al CECOUAL y al Vicerrectorado de Cultura y Sociedad su labor divulgativa con el Pabellón de Historia Natural.

Precisamente esa emoción referida por Céspedes ha sido el eje central de Casado a la hora de transmitir lo que el público podrá disfrutar en su visita: “Haciendo una mala broma el Día del Libro dije que no me motiva la novela, no me motiva la fantasía, porque no hay algo más bonito que esto; los meteoritos caen continuamente y vienen de sitios fascinantes, son las rocas más antiguas que podemos tocar, las más lejanas, vienen algunos de órbitas entre Marte y Júpiter, otros se han formado en el origen del Sistema Solar hace 4.550 millones de años”. En el PHN de la UAL se podrán ver “algunos meteoritos que tienen partículas que no vienen del sol y se han formado antes en otras estrellas”, además de otros “que vienen de Marte, cachitos que vienen de la Luna, es decir, cuentan historias, me parece que muy emotivas”.
No ha querido “sobresaturar” la exposición y ha elegido esas 50 piezas porque en conjunto son “una representación de todos los meteoritos sistemáticos”. Así, el público “va a poder tocar un meteorito tremendo de 600 kilos, que es como la pieza central, pero van a ver fragmentos que pueden haber sido los que han traído la vida a la Tierra, van a ver qué ocurre con las rocas de la Tierra cuando se impacta, hemos hecho una réplica de los cuchillos de los faraones, que usaban el hierro de meteoritos para hacer dagas para sus rituales, es decir, una representación entre lo cósmico, lo humano y lo divino”. Se trata, por lo tanto, de “un resume bonito hecho con mucho cariño para que los visitantes comprendan el fenómeno y lo vean con otros ojos”. Ha explicado, en todo divulgativo, que “todos los días caen en torno a unas 100 toneladas de partículas del espacio a la Tierra en forma de micro meteoritos y en forma de estrellas fugaces, pero ‘sobreviven’ a todo el viaje y llegan al suelo de unos 30 a 40, la mayoría cayendo en el mar”.


El trabajo de recuperación es arduo: “Este año llevamos varios en Polonia, en Alemania, en Estados Unidos, en África… se pueden recuperar entre 5 y 15 al año de los que caen en tierra firme”. Por el conocimiento ya acumulado, la búsqueda se centra en gran medida en “lugares geológicamente estables, donde han caído meteoritos durante miles de años”, a lo que une que “tengo el ojo hecho”, de modo textual. Como anécdota que explica la rigurosidad del proceso “este año traje una piedra pensando de entrada que no era meteorito, la cortamos y sí, sí era, y luego traigo otras que me parece que son, y cuando se hace la analítica, pues no lo son; no es que yo lo opine, es que se cortan, se analizan en laboratorios, se incorporan a una base de datos internacional, donde se dice lo que es, se estudia mucho”. De hecho, espera “que mucha gente venga a la exposición con meteoritos que han encontrado por la playa, y con esas piedras que le llaman la atención, que son escorias de fundición y que pueden ser de hace poco, puede que romanas, puede que un basalto, es decir, son piedras que cuentan historias y la ilusión de la gente es tener un meteorito”.
Se ha confesado encantado de tener la exposición en un lugar como el Pabellón de Historia Natural de la UAL, un lugar pensado y ejecutado para la divulgación: “Yo lo que quiero es entenderlo, entender esos procesos hace que lo aprecies más; el conocimiento y la sensibilidad por la naturaleza, ver todo lo que tienen aquí, intentar comprender cómo funciona el mundo”. Ha recogido estas palabras Juan Gisbert, para el que “los meteoritos traen luz, primero cuando atraviesan la atmósfera, y, después, luz científica, nos alumbran sobre los inicios del Sistema Solar, los inicios de nuestro sol, los inicios del sistema planetario, y lo importante de esta exposición es que cada pieza tiene una historia asociada”. Ha recordado que “va a haber visita guiadas, fundamentalmente durante todo el mes de mayo, todos los fines de semana”, así como que el PHN “está abierto viernes, sábado y domingo de 9.30 a 14.00 horas para visita libre, con lo cual está toda la sociedad invitada a ver esta magnífica exposición”. La web con toda la información es https://pabellondehistorianatural.es/.






