La UAL suma en la guía CRUE de buenas prácticas hacia el alumnado con necesidad específica de apoyo educativo

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Presentada esta nueva herramienta elaborada por la Red SAPDU al objeto de facilitar el acceso a la universidad de estudiantes con discapacidad y NEAE, evitando su abandono entre la Educación Secundaria y el primer año de Grado

Está dirigida no solo al estudiantado, sino también a sus familias y, por supuesto, al personal universitario. Ha visto la luz, en todo caso, como un ‘documento vivo’, fruto del día a día, de la práctica en la realidad cotidiana, asumiéndose que irá evolucionando a medida que pase el tiempo. En el acto de presentación de la ‘Guía de buenas prácticas para la transición, el acceso y la acogida del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo en los estudios universitarios’ ha brillado, eso sí, la satisfacción de las partes implicadas por disponer ya de esta nueva herramienta básica. Es fruto del convenio de colaboración entre CRUE y Fundación ONCE, elaborada por la Red de Servicios de Apoyo a Personas con Discapacidad en la Universidad. Se accede a la guía en el link https://www.crue.org/wp-content/uploads/2021/05/GUIA-SAPDU.pdf, donde puede descargarse íntegra.

Su puesta de largo ha sido conducida por el presidente de CRUE Universidades Españolas y rector de la Universidad de Córdoba, José Carlos Gómez, consistente en una presentación on-line con la presencia del secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana, y del secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón, así como del presidente de la sectorial de la CRUE de Asuntos Estudiantiles, José Luján, también rector de la Universidad de Murcia. Por parte de Fundación ONCE ha intervenido Isabel Martínez, directora de Programas con Universidades y Promoción del Talento Joven. La parte expositiva del contenido detallado ha correspondido a la coordinadora del Grupo de Trabajo de Adaptaciones Curriculares de la red SAPDU, Sandra Huertas, quien ha explicado que la guía tiene como objetivo facilitar el acceso a la universidad de estudiantes con discapacidad y con necesidad específica de apoyo que provienen de la Educación Secundaria postobligatoria.

Con ello se afronta una problemática palmaria que existe en la actualidad, puesto que pretende contribuir así a evitar el abandono educativo que se produce en el primer año del Grado. Este documento, eminentemente práctico, servirá de herramienta de trabajo para los departamentos de orientación, los equipos de apoyo específicos, los servicios de información y orientación universitaria y las comisiones organizadoras de la PEvAU. Además, se ha ideado para que también sea de enorme utilidad para las familias de estos estudiantes, sin olvidarse del personal técnico de apoyo y docentes. Desde la Unidad de Atención a la Diversidad Funcional del Vicerrectorado de Estudiantes, Igualdad e Inclusión de la Universidad de Almería se ha sumado a este proyecto, que se valora de modo muy positivo para romper con las cifras actuales de abandono educativo. Y es que, según Fundación ONCE en su V Informe Universidad y Discapacidad, los datos del curso 2019-2020 en 61 universidades estudiadas dicen que son 20.000 los alumnos matriculados con alguna discapacidad, el 1,5% del total.

José Carlos Gómez Villamandos ha manifestado que la guía va a contribuir a que la universidad sea un espacio “más accesible e inclusivo”, en el que todas las personas, independientemente de su condición socioeconómica, física e intelectual, “encuentren su sitio y puedan desarrollar al máximo sus capacidades”. Ha agradecido el “enorme y silencioso trabajo” realizado durante años por las personas que forman parte de los servicios de apoyo de las universidades españolas, acompañando a miles de estudiantes en su trayectoria universitaria, haciéndoles la vida más fácil. En la misma línea se ha expresado José Luján, interpelando que es “primordial” que los estudiantes con necesidades educativas “sientan el aliento, apoyo y protección de la comunidad universitaria en ese reto enorme que para ellos y ellas representa el acceso a la universidad”, indicando que la Justicia es “primordial” y que pasa por hacer “que los campus sean inclusivos, para que cualquier persona pueda desarrollarse y abrir su camino en la vida”.

El secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana, ha agradecido la elaboración de este documento en favor de la inclusión social y ha indicado que el Ministerio de Educación y Formación Profesional, con la aprobación de la reforma de la Ley Orgánica de Mejora de la Educación (LOMLOE), “sienta las bases para una educación inclusiva”, que confía que “tenga su reflejo en la Educación Superior”. El secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón, ha calificado esta guía de “absolutamente imprescindible y vital” para el estudiantado y sus familias, pero también para el personal de las universidades, y respecto a Isabel Martínez, ha señalado que se trata de una “gran herramienta para generar oportunidades para los jóvenes con discapacidad” y ha insistido en la importancia de que los sistemas educativo y universitario “estén absolutamente coordinados”. La descripción en la que se ha detallado el documento, a cargo de Sandra Huertas, ha retrotraído a los asistentes a la avalancha de sentimientos que invade a cualquier persona a la hora de emprender sus estudios universitarios, material sensible desde el que nace la guía.