Antonio Martos-Pedrero, doctor en Ciencias Humanas y Sociales por la UAL, ha recibido el Premio a la Mejor Tesis Doctoral sobre RSC (Responsabilidad Social Corporativa)  de la Cátedra Santander de RSC de la Universidad de Málaga. Los resultados mostraron que la orientación hacia la RSE de las empresas del sector tiene un impacto positivo y significativo sobre su desempeño financiero, su imagen y reputación y el nivel de satisfacción de sus empleados, clientes y agricultores.

La Cátedra Santander de RSC de la Universidad de Málaga ha otorgado su Premio a la Mejor Tesis Doctoral RSC (Responsabilidad Social Corporativa) a Antonio Martos-Pedrero, doctor en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad de Almería.

Martos-Pedrero se doctoró en 2020 en la UAL con la tesis titulada ‘Análisis de un modelo de antecedentes y consecuencias de la responsabilidad social en el contexto del sector agroalimentario’ bajo la dirección de Andrés Sánchez Picón, Francisco J. Cortés García y de David Jiménez Castillo. Se trata de un premio al que concurren tesis de casi todas las universidades españolas, tanto públicas como privadas, por lo que es todo un mérito para la Universidad de Almería.

El objetivo general de esta tesis doctoral fue profundizar en el concepto de responsabilidad social empresarial (RSE), sus antecedentes y consecuencias en el contexto agroalimentario. Pretende ser una contribución al debate existente sobre el impacto de las prácticas de RSE en el desempeño de las empresas del sector agroalimentario, analizando, al mismo tiempo, en qué medida dicha orientación a la RSE puede verse favorecida por la capacidad de las empresas para adquirir y aplicar nuevos conocimientos relacionados con la RSE y por la importancia que conceden a la ética y la responsabilidad social sus directivos.

Para el ganador, este premio supone un gran honor. «Supone para mí un enorme reconocimiento al trabajo al que he dedicado gran parte de mi tiempo y esfuerzo durante los últimos cuatro años, y que me sirve de estímulo para continuar mi labor investigadora en este campo de estudio, el de la RSC y la Sostenibilidad, en el sector agroalimentario almeriense». Además, asegura que este reconocimiento le anima a seguir investigando y profundizando en el conocimiento de este sector.

También agradece a la Cátedra Santander la concesión de este premio, «a los miembros del Jurado por su valoración, a la Universidad de Almería por ofrecerme la oportunidad de llevar a cabo esta Tesis y, cómo no, a mis directores, Andrés Sánchez Picón, Francisco Joaquín Cortés García y David Jiménez Castillo por su confianza y comprensión, por sus consejos y sugerencias, y por su infinita paciencia y generosidad».

Tesis

Se partió de una conceptualización amplia y multidimensional de la RSE, basada en la teoría de los grupos de interés (stakeholders). Con la ayuda de un panel de expertos, se identificaron como dimensiones del concepto los compromisos asumidos por la empresa con los stakeholders relevantes del sector (socios, clientes, empleados, agricultores, comunidad y competencia), añadiéndose, además, la dimensión medioambiental por su especial relevancia en el contexto agroalimentario. Se adoptó, igualmente, una concepción amplia del desempeño empresarial, incluyendo tanto resultados tangibles (desempeño financiero y desempeño exportador), como elementos intangibles (capacidad de innovación; imagen y reputación; y satisfacción de los empleados, clientes y agricultores).

Se utilizó como contexto de estudio el sector hortofrutícola almeriense, sector en cuyo desarrollo, han adquirido una especial relevancia los aspectos sociales y medioambientales. Se recopilaron datos a partir de un total de 107 empresas comercializadoras de este sector.

Los resultados mostraron que la orientación hacia la RSE de las empresas del sector agroalimentario almeriense tiene un impacto positivo y significativo sobre su desempeño financiero, su imagen y reputación y el nivel de satisfacción de sus empleados, clientes y agricultores. No se confirma la existencia de una relación entre la RSE y el desempeño exportador. Asimismo, tanto la capacidad de las empresas para aplicar nuevos conocimientos relacionados con la RSE, como la importancia que sus directivos otorgan a la ética y la responsabilidad social se relacionan, también, positiva y significativamente con la orientación de dichas empresas hacia la RSE.

Estos hallazgos sugieren que la RSE puede ser utilizada por las empresas del sector agroalimentario como una herramienta para aumentar, además de sus beneficios económicos, determinados activos intangibles de difícil imitación que pueden asegurar su viabilidad y competitividad en el tiempo. Del estudio también se desprende que para implantar de forma efectiva las prácticas de RSE es clave desarrollar la capacidad de las empresas para adquirir y asimilar nuevos conocimientos en materia de RSE a través sus procesos de relación y diálogo con sus stakeholders, así como la capacidad de transformar y explotar el conocimiento adquirido. Igualmente, las empresas agroalimentarias han de atender al perfil de sus directivos y propiciar las condiciones que favorezcan percepciones positivas de la ética y la responsabilidad social, dado que estas percepciones facilitan una orientación empresarial hacia la RSE.