El curso de verano ‘El futuro del sector agroalimentario: innovación, digitalización y sostenibilidad’ ha clausurado este jueves sus sesiones tras tres jornadas de ponencias, debates y análisis estratégico sobre los principales retos de la agricultura intensiva y la cadena de valor. El encuentro ha reunido a un destacado elenco de académicos, profesionales y líderes empresariales para abordar la transformación digital, los nuevos modelos de negocio y la sostenibilidad ambiental del sector.
Entre las intervenciones más destacadas del curso ha figurado la de Miguel López, empresario, consejero y consultor estratégico especializado en Transformación Empresarial, Innovación y M&A. López ha centrado su ponencia en los retos futuros que afrontan las compañías agrícolas para alimentar mejor a la población mundial en un entorno global cambiante.
Durante su intervención, el consultor estratégico ha analizado la evolución histórica del modelo agrícola almeriense, que acumula más de 60 años de trayectoria. López ha calificado la situación actual del ‘Modelo Almería’ de “envidiable» e “idílica» si se compara con sus inicios.
“Si nosotros miráramos la fotografía de hace 60 años y la comparamos con la fotografía de hoy en día vemos un posicionamiento envidiable», ha afirmado López, haciendo referencia a las cerca de 40.000 hectáreas cultivadas, una facturación que supera los 3.000 millones de euros y el sustento de más de 20.000 agricultores bajo un modelo minifundista. Sin embargo, ha advertido que la globalización y la aparición de nuevos competidores internacionales obligan al sector a “hacer la tarea». “Hemos subido campamentos o bases muy importantes y tenemos ya la capacidad de visionar cuál es el próximo paso. Lo que tenemos que hacer es utilizar el elemento más importante de la innovación: la perseverancia, es decir, la capacidad de tener una idea y llevarla a cabo», ha subrayado el empresario.


Claves para las empresas del futuro
Miguel López ha explicado a los estudiantes que el actual contexto empresarial —caracterizado por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad— exige romper con las metodologías tradicionales. “Nosotros nos hemos acostumbrado a compañías en las que preparábamos planes estratégicos quinquenales, y ahora nos damos cuenta de que lo que tenemos que trabajar es con una mentalidad ágil que consiste en aprender rápido, desaprender y probar cosas de forma rápida», ha detallado.
Asimismo, ha incidido en que la sostenibilidad ya no es opcional ni una mera herramienta de marketing: “La sostenibilidad debe estar como bandera en el propósito de negocio. No es un elemento que te va a hacer vender más o vender menos; te va a permitir estar en el entorno. Aquellas empresas con entornos que no sean sostenibles no van a estar en la jugada», ha aseverado.
El consultor, con más de 40 años de trayectoria en el sector privado, ha instado a los jóvenes a estructurar su pensamiento y a preguntar sin miedo sobre los desafíos del “mundo real» para enfocar con éxito su carrera profesional.

Además de ponentes de primer nivel, como Miguel López, el curso, organizado en el marco de la Cátedra Primaflor de Agricultura Sostenible y Alimentación Saludable y bajo la dirección académica del profesor Juan Uribe Toril, contó ayer miércoles con una visita a las instalaciones de Primaflor en las que, además de conocer los últimos avances de la empresa, participaron en un showcooking para aprender a cocinar verduras y hortalizas de la mano del prestigioso chef Rodrigo De La Calle, del Restaurante El Invernadero.
Con el cierre de esta edición, la Universidad de Almería consolida estos encuentros estivales como un espacio clave para la transferencia de conocimiento entre la universidad y el tejido productivo, sentando las bases de las estrategias que definirán el modelo agrícola de la próxima década.






