La Sociedad Española de Ciencias Hortícolas galardona a una tesis doctoral realizada en la Universidad de Almería

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Irene Salinas es autora de un trabajo centrado en la papaya y dirigido por Julián Cuevas y Juan José Hueso, profesores del ‘Máster de Horticultura Mediterránea bajo Invernadero’, merecedor del Premio Jóvenes Investigadores de la SECH.

La Sociedad Española de Ciencias Hortícolas ha anunciado este mes de junio, aprovechando la celebración de su Asamblea General de Socios, los ganadores del Premio Jóvenes Investigadores 2023. La buena noticia ha llegado gracias a un nombre propio, el de Irene Salinas Romero, ya que su Tesis Doctoral, realizada en la Universidad de Almería, se ha hecho con el galardón dentro de una de sus dos modalidades, la A, destinándose la B a los TFM. Estos premios fueron creados por la SECH con el fin de estimular y reconocer a los jóvenes que desarrollan su investigación en el campo de las Ciencias Hortícolas, como es el caso de Salinas, cuyo trabajo lleva por título ‘Cultivo protegido de la papaya (Carica papaya L.) en los invernaderos de Almería’.

Esta tesis doctoral ha sido dirigida por Julián Cuevas y Juan José Hueso, ambos profesores del Máster de Horticultura Mediterránea bajo Invernadero. Cabe recordar que hace más de una década que el Grupo de Investigación AGR-222 ‘Fruticultura Subtropical y Mediterránea’ de la Universidad de Almería, liderado por el catedrático Julián Cuevas, comenzó a trabajar en el cultivo de papaya en invernadero, ello con estrecha colaboración de la Fundación Cajamar en su Estación Experimental Cajamar ‘Las Palmerillas’, dentro de la línea de investigación sobre cultivo protegido de especies frutales. Este mismo grupo también trabaja activamente con el cultivo de la papaya en la Fundación Finca UAL-Anecoop.

El objetivo principal de esta línea de investigación es “contribuir a diversificar nuestra producción agrícola e incrementar la oferta de productos a la Unión Europea, aprovechando el conocimiento generado sobre la horticultura intensiva de Almería y la industria auxiliar que se ha creado alrededor de este sector”. Además, también se pretende aprovechar “la cercanía del mercado, algo que representa una ventaja competitiva muy importante con respecto a los principales países productores de papaya, ya que permite la recolección de fruta en su punto óptimo de madurez, con excelente calidad frente a la que llega de ultramar, disminuyendo además de un modo claro la huella de carbono”.

En ese sentido, de los estudios realizados han surgido varios trabajos fin de grado y máster, la tesis doctoral que ahora ha sido la premiada por la SECH y numerosos artículos científicos, en especial los derivados precisamente ese trabajo concreto y que son los que han hecho a Irene Salinas acreedora de este premio como primera autora de esta producción científica. La línea de investigación de producción de papaya bajo invernadero ha estado en parte financiada por diversos proyectos de investigación con otras entidades.

Entre ellos destaca, financiado por fondos europeos (FEDER-INNTERCONECTA), el proyecto ‘Desarrollo y optimización de un modelo productivo para el cultivo intensivo de la papaya en España – EUROPAPAYA’, que contempla entre sus objetivos “el diseño de una estructura de invernadero y de sistemas de control de clima específicos para la producción de papaya, la puesta en marcha de la multiplicación vegetativa en este cultivo, control biológico de plagas y enfermedades y la puesta a punto del manejo y técnicas de cultivo para su producción y postcosecha. También hay que destacar, por último, el Grupo Operativo CARISMED – Cultivo Sostenible de Papaya en Clima Subtropical-Mediterráneo, creado para definir las variedades, sistemas de producción, técnicas de cultivo y manejo postcosecha más rentables para las Islas Canarias y el sureste peninsular.

Como añadido respecto al Premio Jóvenes Investigadores 2023 en la Modalidad B, el ganador ha sido Andrés Marzal Blay, de la Universidad Politécnica de Valencia. Su Trabajo Fin de Máster lleva por título ‘El aislamiento de las yemas axilares respecto de la influencia del fruto y del árbol activa la capacidad de florecer en variedades alternantes de cítricos’. La UAL ha dado la enhorabuena a ambos premiados.