El ‘exilio’ de la Biblioteca Fondo Kati centra la celebración del Día del Libro en la UAL

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Ismaël Diadié Haïdara, responsable de la conservación de esta joya de Al Andalus, transmite en el hall de la Biblioteca Nicolás Salmerón de la Universidad de Almería “pasión por la cultura, la lectura y la libertad”.

El 23 de abril, Día del Libro, ha tenido una conmemoración muy especial en el corazón de la UAL, “creo que no podíamos celebrarlo de mejor manera”, ha dicho Carmelo Rodríguez antes de presentar la conferencia ‘La Biblioteca Fondo Kati: de Toledo a Tombuctú’. El rector se ha mostrado encantado de contar con la presencia de Ismaël Diadié Haïdara para dar una aproximación “al periplo que ha pasado una biblioteca histórica desde finales del siglo XV”, ya que “preservar la cultura es una obligación moral de todos”. En ese sentido, y resaltando el emplazamiento en el que se ha desarrollado el acto, la Biblioteca Nicolás Salmerón, “uno de los espacios más relevantes de esta universidad”, Rodríguez Torreblanca ha introducido al filósofo e historiador recordando que “Alí Ben Ziyad, un acomodado jurista andalusí de origen visigodo perteneciente a una familia islamizada, se exilió, llevándose consigo manuscritos a cuyos márgenes escribe el diario del viaje que lo llevó hasta Mali”.

Desde ese punto en la historia han sucedido una serie de vicisitudes que ha desarrollado ante un foro numeroso y muy interesado, encabezado por la vicerrectora de Extensión Universitaria y Deportes de la UAL, María del Mar Ruiz, el propio Diadié, muy agradecido: “Son más de 550 años de historia de un exilio de la biblioteca, de sus idas y vueltas, y hay que dar las gracias a la Universidad de Almería por dar la ocasión de difundirla, porque lo necesita, porque es una biblioteca amenazada desde la ocupación de Tombuctú por los islamistas en el año 2012”. En lo relativo a la situación actual de los documentos ha advertido de que “desgraciadamente todo quedó por hacer y en 2012 todo se truncó por esta ocupación, de tal modo que está el material de digitalización y la totalidad de los manuscritos escondidos para evitar una catástrofe irreparable”.

Gracias a la organización del acto por parte del ‘Áula de Letras’ del Secretariado de Promoción Cultural, dentro del citado vicerrectorado, Ismaël Diadié Haïdara ha podido trasladar su mensaje de fondo: “Lo primero que quiero transmitir, más que la pasión a la biblioteca, es la pasión a la cultura, a la lectura y a la libertad, ya que no hay libertad, ni persona, sin cultura, sin libros, y lo que hace nuestra humanidad es nuestra cultura, así invitar a pensar, invitar a ser libre, es invitar a leer”. En todo caso, ha desgranado el contenido de una auténtica joya que contiene la historia de Al Andalus en 12.714 manuscritos, que tuvieron que salir de Toledo en 1467 rumbo al exilio y que se instalaron en el Tombuctú de la mano del referido Ben Ziyad, antepasado de Diadié.

El legado documental andalusí más importante fuera de España, el Fondo Kati, lo tiene como su custodio y conservador, y el trabajo que ha desarrollado para conseguir el fin de preservarlo ha sido arduo y peligroso. Ismaël Diadié Haïdara preparó años atrás una red internacional de apoyo para alejar los documentos del peligro de Tombuctú, en el que la Junta de Andalucía financió la construcción de una biblioteca para albergar la colección, un edificio de dos plantas y 800 metros cuadrados, en el año 2003. En 2014, tras la ocupación, la Fundación Kati alcanzó un acuerdo con las ciudades de Toledo, Jerez y Tarifa para que hubiera en ellas sedes en las que exponer una parte de los mismos, que irían circulando entre Malí y España.

Escondidos en baúles para escapar del extremismo religioso, las últimas noticias, fechadas en agosto de 2018, son que la Fundación Fondo Kati tendrá sede en la provincia de Cádiz antes de que termine 2019, y se situará en un «lugar emblemático de la provincia» en el cual se acogerán algunos de los manuscritos Biblioteca Andalusí de Tombuctú que custodia la fundación. El acto ha sido cerrado por la vicerrectora María del Mar Ruiz, propiciando un turno de preguntas desde el público asistente tras la emocionada exposición de Diadié, actualmente afincado en Almería.