La comunidad universitaria de la UAL emite una tonelada de carbono menos al año que la media de la población española

0
98

Una webinar con alta participación de estudiantes, PAS y PDI ofrecida desde The Planet App por Manuel Pinilla da a conocer los resultados de una encuesta previa entre los integrantes del campus y pone en valor la importancia de los hábitos diarios individuales frente al cambio climático, con llamada a la concienciación.

No lo ha podido pedir más claramente el vicerrector de Deportes, Sostenibilidad y Universidad Saludable al finalizar el evento: “Divulgar todo lo que aquí se ha dicho entre vuestros compañeros, porque es de una máxima utilidad y resulta fundamental que todos tomemos conciencia”. Javier Lozano se ha dirigido a una audiencia convencida de ello, ya que los inscritos en una webinar muy ilustrativa han dado respuesta positiva abrumadoramente mayoritaria a la última pregunta que, en directo, se les ha formulado: ser más conscientes de la relevancia de los actos particulares de cada uno sí hará en adelante que se reduzca la huella de carbono personal. Tras lo expuesto durante dos horas muy ágiles por Manuel Pinilla, especialista en sostenibilidad y en energías renovables, ahora divulgador a través de la startup The Planet App, han comprendido a la perfección que “todos tenemos cómo contribuir de una manera directa a la lucha contra el cambio climático”.

Esa era la misión que se había encomendado el Secretariado de Sostenibilidad de la UAL a la hora de ofrecer esta formación a los integrantes de la comunidad universitaria, tal y como ha expuesto su director, José Joaquín García, en la introducción general que ha realizado. En ella ha relatado las acciones que se desarrollan desde el vicerrectorado, que respaldan la política de compromiso con el medio ambiente que se promulga desde el equipo de gobierno de la institución académica: “La sostenibilidad es una de las líneas del plan estratégico de esta universidad”.

Ya en materia, y tras los detalles sobre cómo la dieta que se ingiere, la movilidad elegida o los hábitos de consumo de ciertos productos o tipos de establecimientos interfieren de modo decisivo en el calentamiento global del planeta, Pinilla ha desvelado los datos que ha arrojado una encuesta previa que los inscritos en la webinar completaron a la hora de formalizar su solicitud, con un espectro de dos centenares de participantes.

El más llamativo es que la comunidad universitaria de la UAL emite algo más de una tonelada menos de CO2 a la atmósfera, cada año, que la media de la población española. En concreto, los resultados dicen que cada encuestado, como promedio, genera 4,34 toneladas de carbono anuales frente a las 5,50 toneladas de un ciudadano medio residente en España. Entrando en más detalle, de esa cantidad que produce un miembro de la Universidad de Almería, la mayor parte corresponde a la alimentación que realiza en su dieta diaria, con 1,79 toneladas, teniendo como segundo factor desencadenante el transporte, con 1,42 toneladas, puntualizando el ponente que no se ha detectado el ‘efecto campus’, un repunte característico de otras universidades entre la población que vive a un kilómetro o menos del mismo, debido a los desplazamientos largos a sus lugares de residencia habitual u origen durante el fin de semana o vacaciones. Los otros dos factores estudiados son el estilo de vida, con 0,64 toneladas al año, y el hogar, con solo 0,48 toneladas anuales, principalmente debido al clima benigno de la provincia.

Son datos muy parecidos, según ha explicado Manuel Pinilla, a los que The Planet App se ha encontrado en otras universidades de Andalucía, ligeramente inferiores a los que se han detectado en las del norte del país. Profundizando más en las 4,34 toneladas de media de la UAL, hay una mayor incidencia provocada por los profesionales, tanto PAS como PDI, que por los estudiantes, lo que se considera natural por poder adquisitivo y distintos hábitos de vida por la edad, y además es común en el resto del país.

Así, los trabajadores universitarios emiten 5,13 toneladas de carbono al año, lo que sigue estando por debajo de la media de la población española, mientras que el alumnado lo rebaja hasta las 3,22 toneladas anuales, una diferencia bastante significativa que encuentra las explicaciones anteriores. La gran distancia se produce en el parámetro de transporte, con 1,96 toneladas frente a 0,70 de los unos y de los otros, incluyéndose no solo el uso del vehículo particular, sino la adquisición del mismo, puesto que en el proceso de fabricación también se provoca una huella de carbono notable.

Por lo demás, la alimentación también es superior en los profesionales, con 1,90 toneladas ante las 1,63 estudiantiles, teniendo en cuenta que no solo es la dieta, sino el uso de establecimientos de restauración lo que incide en ello. Respecto a hogar y el estilo de vida, los datos están más nivelados, siempre superiores entre PAS y PDI que entre alumnos, con 0,54 y 0,37 en lo primero, y con 0,73 y 0,52 en lo segundo. La mayor distancia de casa al campus es un factor directamente proporcional al incremento de la huella de carbono, así como la distancia de la casa al trasporte público, doblando las cifras los que están a más de un kilómetro de una parada de autobús a los que están a menos de cien metros. En definitiva, y con carácter interactivo, ya que incluso se han ido dando opciones de respuesta a varias cuestiones clave, a través de pantallas emergentes, durante la misma exposición, se han facilitado herramientas para incidir menos en la huella de carbono, desvelando lo que hay al respecto detrás de lo cotidiano.

En ese sentido, cabe recordar que The Planet App “es una startup española que desarrolla soluciones tecnológicas para ayudar a los individuos a reducir su huella de carbono y para dar soporte a organizaciones tales como empresas, ONGs y administraciones públicas, a promover políticas y estilos de vida menos intensivos en CO2 entre sus ciudadanos y audiencia”. A eso se ha sumado la Universidad de Almería, haciendo partícipe a su comunidad universitaria, extendiendo aun más su compromiso integral tanto con la salud como con el medioambiente, vinculados los dos a su vez con un tercero, la actividad física, “tres patas del Vicerrectorado de Deportes, Sostenibilidad y Universidad Saludable”, tal y como ha subrayado Javier Lozano. Además, se ha tratado de llevar a cabo una transferencia del conocimiento que conduzca a un campus mejor, en una ciudad mejor, en una provincia mejor, y así de un modo progresivo hasta la conservación del planeta.