La UAL recibe y forma a miembros de seis universidades asiáticas dentro del proyecto internacional ‘CIRCULAR’

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La Universidad de Almería, junto al Instituto Politécnico de Coimbra, organiza un encuentro presencial de cuatro días en su campus y avanza en la elaboración de programas de formación e investigación en materia de economía circular destinados a instituciones de enseñanza superior de Malasia, Camboya y Laos: “Se han logrado importantes avances”

La UAL ha sido recientemente la sede de la reunión del ecuador del proyecto ‘Circular Economy Living Laboratories supporting Social Innovation in Southeast Asia’. Financiado por la Unión Europea, se trata de un ERASMUS+ del programa ‘Capacity Building for Higher Education’ y ha traído hasta el campus almeriense, entre los días 23 y 26 de abril, a más de una veintena de miembros de seis universidades asiáticas, en concreto de los países de Malasia, Camboya y Laos. Junto al Instituto Politécnico de Coimbra, la Universidad de Almería forma parte del consorcio a través de un equipo multidisciplinar formado por profesores de Economía, Ecología y Químicas, gestionado por el Vicerrectorado de Proyección Internacional junto al Vicerrectorado de Sostenibilidad, Salud y Deportes.

Este equipo de la UAL está formado por Laura Piedra, directora del Secretariado de Sostenibilidad, Francisco J. Egea, director de la Cátedra Cajamar-UAL de Bioeconomía Circular, Antonio Castro, profesor de Ecología y responsable del Grupo de Investigación ‘Sostenibilidad, Resiliencia y Gobernanza de Sistemas Socioecológicos’, y Yolanda Sorroche, investigadora en formación en el Área de Economía Aplicada. Durante los meses de junio y julio devolverán la visita y participarán en los proyectos piloto que estas seis universidades tienen previsto organizar en sus respectivos países, en los que reunirán a administraciones, estudiantes, sociedad civil y empresas. Los cimientos situados en Almería serán claves para su éxito.

El objetivo de CIRCULAR es “la generación de capacidades en universidades del sudeste asiático que permitan la elaboración de programas docentes y de investigación en el ámbito de la Economía Circular a partir de los llamados ‘Living-Labs’”, según se ha explicado desde el propio equipo de la UAL, añadiendo que “esta iniciativa surge como consecuencia de la necesidad de proponer medidas que supongan una transición de los sistemas económicos hacia modelos más sostenibles”. Han añadido que dichos modelos estarán “basados en materias primas renovables, donde las cadenas de valor se diseñan desde sus primeras etapas para reducir la generación de residuos y que estos sean subproductos potencialmente valorizables”.

Los ‘Living-Labs’ son “ecosistemas de innovación que facilitan la exploración y análisis de los retos y oportunidades de la economía circular para estos países, así como la cocreación de soluciones y procesos, de forma conjunta entre administración, sector privado, sociedad civil y universidades, de este nuevo paradigma económico”. En ese marco, las universidades serán el “núcleo de formación de los ecosistemas”. De todo ello se ha hablado en la reunión, dividida en sesiones de trabajo de coordinación y en una formación impartida por los profesores de la UAL, acordándose “importantes avances que sirven de base para la elaboración de programas de formación e investigación en economía circular”.

El proyecto se basa en la realidad de que “los países del Sudeste Asiático se ven especialmente afectados por los efectos del cambio climático”, teniéndose la certeza de que “la economía circular puede ayudar a revertir este contexto favoreciendo la ecoeficacia y reduciendo el impacto medioambiental, al tiempo que produce un impacto ecológico, económico y social positivo”. De hecho, para los proyectos piloto que se visitarán en los meses de inicio de verano se ha determinado como misión que “deben generar ecosistemas de innovación que permitan el aprendizaje conjunto, explorar las amenazas que el cambio climático ejerce sobre sus economías y ecosistemas y proponer esquemas de formación e investigación que capaciten a las universidades participantes en el proyecto para abordarlas de forma autónoma, en un marco de colaboración consolidada”.

En resumen, CIRCULAR contribuirá a impulsar el ecosistema de innovación social en Malasia, Camboya y Laos, reforzando los vínculos entre enseñanza, investigación, innovación y sociedad con el fin de probar de forma colaborativa soluciones innovadoras para mitigar los problemas de gestión de residuos, promover enfoques de economía circular y mejorar la calidad de vida de las comunidades locales, con el apoyo de un alumnado socialmente comprometido con la sostenibilidad medioambiental. De hecho, un principio importante de la economía circular es desvincular el crecimiento económico del consumo de materias primas. Además de beneficios como el ahorro de recursos y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la economía circular puede dar lugar a un crecimiento significativo del empleo y la innovación.