Cientos de estudiantes aprenden sobre los retos y desafíos de la igualdad de género en la inteligencia artificial

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La jornada ‘Inteligencia artificial y género: desafíos, perspectivas y retos’ ha congregado a catedráticos en derecho especialistas en la materia. Se trata de la última de las actividades organizadas por el Vicerrectorado de Igualdad, Inclusión y Compromiso Social con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer

Tras un intenso mes de actividades, el Vicerrectorado de Igualdad, Inclusión y Compromiso Social ha puesto el broche de oro a la programación planificada para conmemorar el Día Internacional de la Mujer con la celebración de la jornada ‘Inteligencia artificial y género: desafíos, perspectivas y retos’ en el Auditorio del campus universitario.

La jornada, que ha estado organizada por las profesoras de Derecho Fátima Pérez y Alba Paños, ha contado con la participación de catedráticos de Derecho expertos en esta temática. La actividad se ha dividido en tres ponencias muy participativas.

La primera de ellas, ‘Género e Inteligencia Artificial’, ha corrido a cargo de Miguel Ángel Presno Linera, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Oviedo. En ella ha incidido en cómo la IA puede servir para mejor ciertos derechos fundamentales, pero también sobre la amenaza que supone para ciertos derechos. Además, desde el punto de vista de la igualdad ha hablado del programa VioGén, que es “un dispositivo que se está desarrollando en España para tratar, a través de un algoritmo, de predecir los riesgos de reiteración de violencia de género. Es un proyecto pionero en nuestro país que funciona desde 2007 y que ya ha evaluado más de 700.000 casos de mujeres que presentaron denuncias por casos de violencia de género”.

La segunda ponencia, ‘La inteligencia artificial también tiene nombre de mujer’, ha sido impartida por Susana Navas Navarro, catedrática de Derecho Civil, de la Universitat Autònoma de Barcelona. “Destaco cómo hay una perspectiva de género en el diseño de los algoritmos, cómo se debería introducir esa perspectiva de género en el diseño por defecto y con grupos que diseñen los algoritmos de manera que intervengan más mujeres. Voy a llevar este tema al derecho privado y voy a hablar de cómo esto afecta a, por ejemplo, la concesión de créditos, en perjuicio de la mujer, o cómo se niegan a contratar seguros cuando es una mujer que tiene a cargo hijos o trabajo a tiempo parcial”.

Además, ha enfocado el tema desde la perspectiva del consumidor y “cómo poco a poco las normas van cambiando para introducir elementos que tienen que ver con el perfilado de las personas mediante sistemas automatizados que utilizan inteligencia artificial. Algo que puede ser, por un lado, bueno, porque cuando personalizan anuncios o publicidad te determinan los elementos del contrato y de alguna manera te facilitan dar consentimiento informado sobre aquellos aspectos relevantes, pero, por otro lado, puede ser malo por la hiperpersonalización, que implica que te eliminen otras alternativas que, a lo mejor, te beneficiarían más”.

Por último, Paz Mercedes de la Cuesta Aguado, catedrática de Derecho Penal de la Universidad de Cantabria, ha hablado de ‘Responsabilidad, riesgos y sesgos de la IA desde una perspectiva de género’. Una charla que ha abordado desde una perspectiva positiva y otra negativa. “Desde la positiva, cómo el derecho penal puede ayudar o aportar a la construcción de los códigos que influyen en el software de la inteligencia artificial, y desde una perspectiva negativa, cómo el derecho penal debería hacer normas de comportamiento y sanciones a efectos de proteger los bines jurídicos y los intereses de la sociedad frente a estas tecnologías”.  Sobre los principales riesgos la catedrática ha hablado de “riesgos para la propiedad intelectual e industrial, riesgos enormes para la intimidad, para la libertad por parte de los estados o grupos con poder que utilizan la información obtenida por inteligencia artificial para limitar los derechos y libertades de los ciudadanos y riesgos de sesgo muy importantes. Y, además, riesgos geopolíticos derivados de la acumulación de capital que están propiciando estas tecnologías”.